Una latina de 28 años vence sorpresivamente a uno de los demócratas de mayor rango en el Congreso

Joe Crowley, el cuarto demócrata de mayor rango en la Cámara de Representantes, ha perdido la primaria su primaria en Nueva York. Y lo ha hecho frente a una joven latina, de origen puertorriqueño de 28 años, sin experiencia política: Alexandria Ocasio-Cortez.

Es la primera vez desde 2004 que un demócrata que defiende su puesto en el Congreso no consigue su reelección en la primaria. La protagonista de esta hazaña es una millennial que ha basado gran parte de su campaña en un discurso liberal, en el que aboga por el desmantelamiento de ICE y la conversión de Medicare en un programa universal.

Otras de sus promesas han sido la gratuidad de la educación y una reforma de la justicia criminal, puntos muy similares a los del excandidato presidencial demócrata Bernie Sanders, para quien trabajó durante la campaña primaria para las elecciones presidenciales de 2016.

Además, como latina de origen puertorriqueño, criticó que “el gobierno de Estados Unidos no ha hecho nada mientras los y las boricuas han sufrido” tras el huracán María y ha propuesto “un cambio total” de las relaciones con la isla, que incluye un plan Marshall y “la cancelación de la deuda puertorriqueña de Wall Street”.

Su elección en noviembre está casi asegurada, dado que tradicionalmente esta zona, que incluye El Bronx y partes de Queens, que en los últimos 30 años ha sido esquiva a los republicanos y donde más del 50% de la población es de origen hispano, de acuerdo con datos del censo.

Esta era la primera vez que Ocasio-Cortez, una activista y miembro del grupo Demócratas Socialistas de Estados Unidos, se lanzaba a la política para entrar en el Congreso. Lo hizo por el distrito 14 de Nueva York -que cubre parte de El Bronx y Queens- y que está constituido principalmente por grupos minoritarios.

Ese es uno de los aspectos que más reprochó a su contrincante: el ser blanco frente a la composición del distrito. Ella se presentó como una mujer, joven, de origen humilde y latina.

La derrota de Crowley, de 56 años y quien había sido visto incluso como un potencial sustituto de Nancy Pelosi como líder demócrata en la Cámara de Representantes, va a tener seguramente un fuerte impacto en el partido. La victoria de la joven latina pone de manifiesto el triunfo de una nueva clase de políticos que, además de ser más jóvenes, defienden sin prejuicio posiciones más progresistas.

De hecho, Ocasio-Cortez ha criticado a Crowley -que lleva cerca de 20 años en el Congreso- por considerar que estaba más preocupado por su puesto en la jerarquía del Partido Demócrata y vivir alejado de la realidad de la base electoral.

Con el 88% de los precintos contados, la latina se ha impuesto con un 58% de los votos frente al 42% de Crowley.

“Es surrealista”, dijo la joven al conocer los resultados en una entrevista por televisión.

Según página web, la joven nació en El Bronx de “dos padres de clase trabajadora”. Su madre, originaria de Puerto Rico, “limpiaba hogares, mientras que su padre tuvo un negocio en el sur de El Bronx. Ella estudió economía y relaciones internacionales en Boston University y trabajó para la oficina del senador Kennedy, principalmente en asuntos extranjeros y casos de inmigración.

Tras graduarse, y siempre según su página web, trabajó como educadora y organizadora comunitaria. En 2008, tras el fallecimiento de su padre, “tuvo dos trabajos y de 18 horas en restaurantes para mantener a su familia y su vivienda”.

“Luchar por los derechos de la clase trabajadora ha activado a Alexandria a actuar de parte de su comunidad y por otras partes del país como Flint, Michigan y Standing Rock, South Dakota”, recoge su perfil.

La sorpresiva victoria de Ocasio-Cortez hizo reaccionar incluso al presidente Donald Trump, quien lanzó un tuit en el que de alguna manera tomo crédito por el triunfo de la candidata: “Wow, el congresista Joe Crowley, quien odia profundamente a Trump y quien puede que esperara ocupar el puesto de Nancy Pelosi, acaba de PERDER su elección primaria. En otras palabras, ¡está fuera!”.

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