SM el Rey expresa la disposición de Marruecos a un “diálogo directo y sincero” con Argelia y propone crear una herramienta política común

SM el Rey Mohammed VI expresó, hoy martes, la disposición de Marruecos a emprender un “diálogo directo y sincero” con Argelia y propuso crear una herramienta política común para el diálogo y la concertación, a fin de superar las diferencias circunstanciales y objetivas que obstaculizan el desarrollo de las relaciones entre los dos países.

En un discurso pronunciado con motivo del 43 aniversario de la Marcha Verde, SM el Rey recordó que desde su accesión al Trono, reclamó “sinceramente y con buena intención”, la apertura de las fronteras entre los dos países y la normalización de las relaciones marroquí-argelinas.
“Con total claridad y responsabilidad, reafirmo hoy, que Marruecos está dispuesto a emprender un diálogo directo y sincero, con Argelia hermana, a fin de superar las diferencias circunstanciales y objetivas que obstaculizan el desarrollo de las relaciones entre los dos países”, subrayó el Soberano.
Con este objetivo, SM el Rey propuso a “nuestros hermanos en Argelia la creación de una herramienta política común, para el diálogo y la concertación, fijando de común acuerdo el nivel de representatividad en la misma, así como su forma y naturaleza”.
“Quiero asegurar que Marruecos permanece abierto a las propuestas e iniciativas que Argelia podría presentar, con el fin de superar el estado de estancamiento que conocen las relaciones entre los dos países vecinos y hermanos”, dijo el Soberano, agregando que la misión de dicha herramienta “consistiría en el estudio de todas las cuestiones planteadas, con total franqueza, objetividad, sinceridad y buena fe, con una agenda abierta y sin condiciones o excepciones”.
“También podría constituir un marco práctico para la cooperación en las distintas cuestiones bilaterales”, particularmente en lo que se refiere al aprovechamiento del potencial y posibilidades de desarrollo que la región magrebí posee en abundancia.
Por otra parte, esta herramienta va a contribuir en el refuerzo de la coordinación y concertación bilateral, a fin de levantar los retos regionales e internacionales, sobre todo en lo que se refiere a la lucha contra el terrorismo y al tratamiento de la cuestión migratoria, destacó el Soberano, reiterando su “compromiso de trabajar mano a mano, con nuestros hermanos en Argelia, en el seno del respeto total de sus instituciones nacionales”.
“Dados los sentimientos de amistad y consideración que guardamos a los dirigentes y pueblo argelinos, Marruecos no va a escatimar ningún esfuerzo por asentar nuestras relaciones bilaterales sobre bases sólidas de confianza, solidaridad y buena vecindad, haciendo honor a las palabras de nuestro Abuelo, sobre Él sean la oración y el saludo, al decir: “Tanto fue la insistencia del Arcángel Gabriel recomendándome al vecino, que en un momento creí que le quería hacer heredero”, recalcó SM el Rey.
En la misma línea, el Soberano lamentó “la realidad de la división y disgregación que conoce el espacio magrebí,  en flagrante e insensata contradicción con cuanto une a nuestros pueblos como vínculos fraternales, unidad religiosa y lingüística, así como historia y destino común”.
En este sentido, SM el Rey subrayó que dicha realidad “no concuerda con la ambición que animaba a la generación de la liberación e independencia para realizar la unidad magrebí; una ambición entonces materializada en la Conferencia de Tánger de 1958, cuyo 60 aniversario celebramos”.
El Soberano recordó que la postura del Reino había contribuido al apoyo de la Revolución argelina y al afianzamiento de las relaciones entre el Trono marroquí y la Resistencia argelina, “asentando las bases de la conciencia y acción política magrebí común”.
“Durante largos años, juntos combatimos la colonización hasta lograr la independencia. En este sentido, bien nos conocemos; numerosas son las familias marroquíes y argelinas unidas por vínculos familiares y de sangre”, afirmó el Soberano, destacando que el interés de ambos pueblos se halla “en la unidad, complementariedad e integración, sin tener que recurrir a una tercera parte para intervenir o interceder entre nosotros”.
“Sin embargo, debemos ser realistas y reconocer que la situación que atraviesan las relaciones entre los dos países no es normal ni tampoco aceptable”, añadió SM el Rey.

(MAP)

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