El Papa Francisco se reúne en Rabat con los sacerdotes, religiosos, consagrados y el Consejo Ecuménico de las Iglesias

Su Santidad el Papa Francisco, de visita oficial en el Reino de Marruecos por invitación de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Amir Al Muminin (Comendador de los Creyentes), se reunió, hoy domingo en la Catedral de San Pedro de Rabat, con los sacerdotes, religiosos, consagrados y el Consejo Ecuménico de las Iglesias.

Al comienzo del encuentro, el Papa saludó calurosamente a Jean-Pierre Schumacher (94 años), el último superviviente de la comunidad de monjes de Tibhirine (Argelia), que vive actualmente en el Monasterio de Nuestra Señora del Atlas en Midelt.

Después de los testimonios del Padre Germain Goussa y de la Hermana Mary Donlon, Su Santidad el Papa pronunció un discurso en el que elogió el clima en que los cristianos ejercen su culto en Marruecos, un clima que ayuda a fortalecer el diálogo, la cooperación y la amistad entre cristianos y musulmanes, llamando a rechazar todos los intentos de utilizar las diferencias y la ignorancia para sembrar el miedo y el odio.

Este diálogo es necesario en nombre de la fraternidad humana, que ha sido dañada y desgarrada por muchos males, señaló el jefe de la Iglesia Católica, quien destacó la importancia de la cooperación entre cristianos y musulmanes para luchar contra la violencia, los sentimientos de odio y la hegemonía étnica, religiosa y económica.

En este sentido, el Papa Francisco invitó a los sacerdotes y religiosos en Marruecos a perseverar en el camino del diálogo y la cooperación, afirmando que esta es la mejor oportunidad para seguir trabajando a favor de la cultura del encuentro.

Seguidamente, el Papa saludó simbólicamente a una religiosa y al decano de los sacerdotes de la diócesis antes de presidir una misa privada.

Participaron en este encuentro musulmanes y cristianos de varios países árabes, africanos y europeos, lo que consagra la mezcla de culturas y la convivencia entre las religiones que marcan el Reino desde siglos, convirtido en un modelo único gracias a las iniciativas emprendidas bajo la sabia dirección de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Amir Al Muminin, y que hicieron de Marruecos un país de apertura, pluralidad y diversidad en el marco de la unidad nacional.

En una declaración a la prensa, el arzobispo de Tánger, Mons. Santiago Agrelo Martínez, dijo que los musulmanes y cristianos en Marruecos son hermanos que trabajan por un mundo donde prevalecen la justicia y la paz.

En declaraciones similares, varios religiosos cristianos afirmaron que la presencia del Papa Francisco en la Catedral de San Pedro de Rabat es de gran importancia, destacando los profundos significados y los fuertes mensajes enviados al mundo por el Sumo Pontífice en su discurso con este motivo.

(MAP)

Deja un comentario

*